Archivo mensual: agosto 2010

¿A qué estamos jugando?


Me he acordado mucho jugando a 56 Sage Street del último anuncio de IKEA y ahora entenderéis porque.

Eres joven, acabas de llegar a la ciudad, estás sólo, careces de experiencia y no tienes un euro en el bolsillo, si quieres progresar empieza a tomar decisiones. Así de implacable es el juego que BBH y b-reel ha creado para los jóvenes a los que Barclays UK quiere acercarse. Su peripecia transcurrirá en una ciudad imaginaria en la que tendrán que conseguir tres cosas si quieren presentarse ante Mr. C y heredar su imperio: un aspecto impecable, una reputación intachable y energías para sobrevivir a todo el proceso.

Punto para Barclays: ha conseguido acercarse a 55.000 jóvenes, sólo el primer mes, a través de un contenido que les interesa, porque lo entienden y porque les ayuda. Habrán aprendido, espero, que el dinero no llueve del cielo, que hay que ganárselo y para ello la buena presencia es muy necesaria, la reputación obligada y la salud imprescindible. Espero, también, que hayan aprendido otra cosa que no cuenta 56 Sage Street:  que ”no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita” Por cierto que la frase es de San Agustín.

Para saber más sobre el proceso de creación de 56 Sage Street, entra en bbh Labs.

Artic sun me derrite


Reconozco que no me canso de ver esta pieza.

Cada vez que la veo olvido que hay un objetivo comercial detrás y sólo pienso en la intensidad del momento, en las sensaciones que despierta en mí y en la emoción que me produce.

Esta es la publicidad que me gusta, la del storytelling como cuando le oyes contar la misma historia a la misma persona varias veces. Tiene un guión pero se lo salta de vez en cuando, añade detalles, nuevos personajes, deja puertas abiertas y tramas sin terminar, para crear una historia que acabará instalándose en nuestra memoria.

Por eso funciona tan bien esta pieza, porque engaña sin engañar; la idea es potente, el código de documental muy apropiado, la realización es magnífica, la música es perfecta. Todo funciona para hacernos creer que esa gran bola de luz permanecerá eternamente suspendida sobre Inuvik y que sus habitantes no se cansarán nunca de mirarla.

Al parecer hay otras personas que piensan lo mismo a juzgar por las 400.000 visualizaciones de la pieza sólo en You Tube y el oro que se ha llevado en Cannes Lions este año.

La pieza se llama Artic Sun y es una idea de BBDO Toronto para la campaña de lanzamiento, “Brighter Mornings for Brighter Days”, de la gama Tropicana Essentials Orange Juice. La realización es del Samir Mallal y la música de Patrick Watson. Si quires puedes acceder a detalles del making-off.

Lo que la Ley General de Comunicación Audiovisual puede hacer por la publicidad española


Aprobada en marzo y funcionando plenamente desde el 1 de agosto, la LGCA ha venido a poner orden en la comunicación audiovisual de este país. En cuanto a la publicidad, la LGCA, busca solucionar la actual ensalada de formatos  en la que el espectador ya no sabe muy bien que es lo que está viendo: ¿contenido?, ¿publicidad?, ¿promo?, ¿autopromo?, ¿telepromo?…

La LGCA clarifica la publicidad audiovisual con un nuevo reparto por hora de emisión que se realizará de la siguiente manera:

• 40 minutos de contenidos en los que se incluyen también los Programas de Televenta, el Patrocinio Puro y las acciones de Product Placement.

• 12 minutos para la Publicidad Convencional y la Televenta que ahora compartirán con cualquier otra acción publicitaria.

• 5 minutos para las acciones de publicidad de contenidos de la cadena como los Avances y Autopromos.

• 3 minutos para las Telepromos.

Lo más significativo de esta reorganización es que al contabilizar las acciones de Product Placement y los Patrocinios Puros como contenidos, la LGCA, viene a diferenciar claramente publicidad integrada y publicidad intrusiva.

El segundo factor importante es que, contra todo pronóstico, la LGCA no viene a reducir en número de cortes sino más bien lo contrario. Este aspecto, que ha sido uno de los más criticados, es, paradógicamente, el que más influirá en los posicionamientos de las cadenas. De ahora en adelante tendrán que elegir si su futuro es el de construir marcas reconocibles, valoradas y seguidas o el de simples emisores de contenidos intermitentemente cortados por anuncios. Cuando digo que esta es la paradoja de la LGCA es porque deja la responsabilidad en manos de las propias cadenas que tendrán que decidir lo que quieren ser y que quieren ofrecer a los espectadores.

Elijan el camino que elijan lo que definitivamente viene a crear la LGCA es la inexistente relación entre marcas, agencias y cadenas. Este papel lo venía realizando las centrales de medios, nexo entre todos los jugadores. Ellas seguirán siendo las expertas en el cuándo y el dónde pero cada vez será más relevante el qué y el cómo. Hay todo un mundo por explorar entre los Patrocinios Puros (que certifican oficialmente el nacimiento del Branded Content patrio) y los spots de larga duración. Si la labor vuelve a recaer exclusivamente en las cadenas y centrales de medios no tardaremos en encontrarnos en la situación previa a la LGCA. Por el contrario, si las marcas, agencias y cadenas trabajan juntas, la ley les favorecerá, permitiendo la creación de contenidos relevantes y de calidad para los espectadores con un retorno evidente: la fidelidad.

La creatividad cabalga de nuevo.

Esculturas con marca


Arte y publicidad, ¡que relación tan complicada!

Todas las grandes marcas dedican, o han dedicado, parte de sus presupuestos a mantener arte de todo tipo en un intento de asociarse a una actividad genuinamente creativa, liberada de la condición comercial. El espectador no lo ha percibido así y empatiza con este tipo de obras precisamente porque entiende mejor a las marcas que hay detrás que a los propios artistas. Para muchos es más fácil entender qué quiere decirnos Nike que lo que quiere decirnos Richard Serra. Impregnandose de los valores de la marca la obra de arte patrocinada se libera de su condición comercial, ganando credibilidad y reconocimiento.

Una vez que las marcas han entendido esto ya no necesitan de grandes artistas para crear obras que las representen sino profesionales del diseño con la capacidad de unir marca, materia y espacio en una pieza memorable.

Ball Man. Nike.

Ratcliffe Fowler Design ha creado el impactante Ball Man para Nike. La escultura de 20 metro de altura hecha con 5500 pelotas de skill ball será uno de los objetos más recordados de este mundial después de las 500.000 visitas recibidas. Cuando se desmonte la escultura a finales de agosto las pelotas irán a manos de los jóvenes sudafricanos. Just do it!

Crate Man. Coca Cola.

Menos fortuna han tenido Animal Farm y su Crate Man para Coca-Cola, una escultura de 15 metros hecha con 2500 cajas que ha obligado a la marca a dar muchas explicaciones sobre como encaja esta acción en su estrategia de comunicación basada en la sostenibilidad. Memorable si que sido ya que la propia Animal Farm ha levantado uno nuevo en Ciudad del Cabo, Elliot.

Cloud. BAA.

Ahora que los aeropuertos están llenos de aburridas pantallas vuelve el único elemento capaz de calmar los nervios de los viajeros: el sinuoso movimiento de las antiguas pantallas de información de vuelos. La pieza, instalada en la terminal 5 de Heathrow, es de Troika y se llama Cloud. Una hipnotizadora nube compuesta por 4638 placas de metal plateado animadas por ordenador que dan vida a la piel de la estructura a través del movimiento y del color reflejado. El efecto es tal que este video ya lo han visto 600.000 personas.

Kinetic sculpture. Museo BMW.

Pero la escultura que está siendo realmente memorable, por la cantidad de atención que recibe (700. 000 visualizaciones en You tube y 500.000 entradas en Google) es la escultura cinética del Museo BMW en Munich. 714 bolas de metal suspendidas de cables y controladas por motores que dibujan en el aire las sutiles formas de los modelos de la marca. Creada por la agencia alemana Art+Com ha sido premiada por el One Show, D&AD y Cannes porque logra transmitir con una belleza aplastante lo que los publicitarios llevamos años intentando: BMW no hace máquinas perfectas sino obras de arte, y no están hechas para quedarse quietas.